Pequeña guía para los encargados de realizar
las notificaciones en los Juzgados de Paz .
La intención de este artículo es ayudarte a que
encuentres las respuestas a las preguntas que te van a ir surgiendo al realizar
las notificaciones. Este trabajo es de construcción
constante, debido a que quizá la legislación cambie, y también es colaborativo, quizá algún compañero con
más experiencia crea que le faltaron temas o que hay cosas que podrían ser
explicadas de una mejor manera, ante ello agradecemos de antemano la ayuda que puedan darnos para mejorarlo. Está
destinado a aquellos que comienzan a realizar notificaciones, por lo que espero
que les sea útil. Con el ejercicio y luego de unos años quizá les parezca muy
simple y hasta un poco limitado, pero este trabajo no pretende ser un artículo
inapelable, sino apenas una ayuda para el que se inicia.
Lo primero que quisiera dejarte claro es que
casi todos, incluso los abogados recién recibidos, comienzan con muchísimas más
dudas que certezas de cómo se realizan las notificaciones, por lo que no tengas
miedo a asumir que aún no sabes cómo hacerlas, en el camino se va aprendiendo,
gracias a la generosidad y buena disposición de los compañeros más antiguos, en
mi caso particular debería agregar “y a la infinita paciencia” también, ya que
fueron especialmente paternales en las enseñanzas conmigo tanto el Sr Juez, el Prosecretario y
mis compañeros. Seguro en tu caso sucederá lo mismo, así que y pese a que todos
sentimos que ya deberíamos saberlo todo, esto no es así, los conocimientos se
adquieren, y es por ello que te aconsejo que no dudes en apoyarte y consultar a
los que te rodean, seguro vas a encontrar quien te saque las dudas que te vayan
surgiendo en el camino. Siempre va a ser mejor asumir que no se sabe algo y
consultar, que hacer algo mal y pagar las consecuencias de un error que se
podría haber evitado. Este artículo nace también como retribución a toda esa
generosidad, buena disposición e infinita paciencia, que tuvieron conmigo.
Es importante recordar que ante un
error cometido, siempre se debe decir la verdad y afrontarlo con dignidad, no
estamos inventando las notificaciones, antes que nosotros ya pasaron miles de
notificadores y miles vendrán después, y puede por lo tanto haber sucedido en
una ocasión anterior un error similar, menor o más grave, con esto no quiero
decir que se debe actuar sin prestar atención o minimizándolos, sino que a
veces suceden los errores porque somos humanos, tenemos que estar siempre
atentos para no cometerlos, pero por el hecho de ser humanos somos falibles y
ocurrido el fallo no es el fin del mundo, puede solucionarse, pero para
encontrar la solución es importantísima nuestra colaboración aportando los
datos ciertos de lo sucedido.
Ocurre a veces que uno puede llegar,
quizá por vergüenza o miedo a querer justificarse con excusas, con mentiras o
incluso culpando a otros, esto no debe suceder nunca, no debemos rebajarnos a
nosotros mismos tales conductas propias de falsos, de traidores y de
hipócritas, debemos al contrario afrontar lo sucedido con dignidad y valor,
esto nos va a permitir salir fortalecidos en experiencia por lo aprendido y en
personalidad porque vamos a demostrar con actitudes que aun en el medio del
temporal somos capaces de sostenernos con lealtad hacia nuestros superiores y
compañeros y también con honor y con tranquilidad, lo que nos va a servir para
transformarnos con el tiempo en líderes, en personas que con su ejemplo son
dignas de seguir, y con esto no me refiero al hecho de cometer errores, jaja,
sino a la forma de cómo los afrontamos,
Se debe decir la verdad por tres
razones:
Primero ya que de otra manera se
pierde la oportunidad de buscar una solución rápida que genere el menor daño.
Hay aquí que recordar que el Juez o los funcionarios con más años de servicio,
pueden ya haber pasado por situaciones similares y quizá sepan de antemano como
darle una solución o en su defecto tengan los contactos con otras oficinas para
poder minimizar el daño si lo hubiere.
Segundo porque pese a que nosotros
podemos haber cometido el error, el costo puede llegar a caer sobre personas
inocentes, incluso sobre funcionarios que están a cargo del juzgado, con lo
cual estaríamos perjudicando a otros.
Tercero porque el hecho de asumir un
error nos va a permitir aprender de él, no solo como algo para mejorar, sino
desde lo práctico, puede que la repetición en lo que hacemos nos haya hecho
relajar y un error puede ser un llamado de atención para volver a la esencia, a
la humildad, a leer, a prepararnos, a prestar atención, a decirnos a nosotros
mismos que no somos infalibles y por lo tanto debemos estar siempre conectados
con lo que hacemos.
Puede ser también que con lo aprendido durante nuestro desempeño
como empleados del juzgado, en algún momento un compañero o un superior nos
pida de su colaboración para solucionar algún error, ante ello debemos prestar
toda nuestra colaboración, pero hacerlo con discreción, mas si el pedido viene
de un superior, se colabora y se olvida, que no sea nuestra boca la que habla
por nosotros sino nuestras actitudes y nuestro accionar. Hay que recordar que
la discreción y la reserva son cualidades sumamente valoradas en todos los
ámbitos de la vida, laborales, familiares, etc., por lo que se deben cultivar
en uno mismo y promover en los demás.
Dicho esto, volvamos a las
notificaciones, quiero aclarar que voy en muchos casos a hacer transcripción de
artículos de leyes y acordadas, si bien a veces la lectura nos resulte
engorrosa o cansadora, es vital conocer
las leyes que demarcan nuestra actividad, eso no solo nos dará confianza y
seguridad, también nos nutrirá de
conocimientos para no quedar expuestos a decir “no se” o a “inventar cualquier
cosa” ante preguntas, a veces hechas por las personas o por abogados que
nos reciben que suelen estar tentados a poner en examen nuestros conocimientos.
Es por ello que te sugiero que leas y repases las leyes de vez en cuando y
estés siempre atento al cambio en la legislación. Ante una duda no asumas que
lo que supones es cierto, recurrí siempre a la lectura de la ley, para estar
seguro. Un conocido refrán nos dice “se mide dos veces, se corta una sola” es por
ello que te recomiendo, ante una duda, asegurarte de lo que asumes como cierto.
Las cursivas
que utilizaré cuando trascriba artículos son aclaraciones hechas por mí para un
mayor entendimiento del tema.
A partir de la página 30 vas a encontrar
múltiples modelos de cedulas, oficios y mandamientos que fueron confeccionados
para que sean de tu utilidad, como dije antes, no son inapelables sino más bien
una guía que pretende ser de ayuda, si consideras que se pueden mejorar estoy
abierto a sugerencias.
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